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aplicar el protector solarLa mayor parte de nuestro cuerpo permanece oculta durante todo el año, por lo que debemos ser especialmente cuidadosos, sobre todo en las primeras exposiciones.

La espalda, los hombros, el escote y la parte posterior de las piernas son las zonas en que es más frecuente quemarse y a las que debemos prestar mayor atención a la hora de aplicar el protector solar. Además, zonas como el escote y los antebrazos son las más susceptibles de verse afectadas por alergias o erupciones causadas por el sol.

Al igual que ocurre con los productos para el rostro, las cremas solares para el cuerpo se ofrecen ahora en múltiples texturas: cremas, leches, lociones, geles…Los aceites solares han evolucionado mucho y en nada se parecen a las texturas grasas y de escasa protección que se usaban hace unos años. Ahora son hidratantes y ligeros, no manchan ni dejan un aspecto untuoso a la piel. Lo más nuevo son los las lociones en aerosol, fáciles de aplicar y que aportan una sensación refrescante a la piel.

Las reglas básicas para una perfecta aplicación del protector solar

  1. La crema para el cuerpo debe aplicarse sobre la piel limpia y seca. Lo mejor es darse una primera capa de protector en casa, antes de salir hacia la playa o la piscina, extendiéndola bien sin olvidar la espalda (¡pidamos ayuda!), la cintura sobre la línea del bañador y los empeines. Esta primera aplicación en casa es imprescindible para los niños, que deberán usar siempre un índice de protección alto y una crema resistente al agua.
  2. Uno de los errores más comunes es no secarnos bien después del baño en la piscina o el mar. Desde luego, la sensación de dejar que nuestra piel se seque al sol tras un refrescante chapuzón es muy agradable, pero esas gotas de agua sobre nuestra piel tienen un doble efecto dañino: por un lado actúan como diminutas lupas que pueden favorecer las quemaduras y por otro, al evaporarse, colaboran en la deshidratación de las capas superiores de la piel. El efecto es aún peor con el agua del mar, que deja sobre nuestra piel restos de sal que contribuyen a la tirantez y la desecación. Debemos acostumbrarnos a secarnos bien tras el baño y renovar de inmediato la aplicación de crema protectora solar.
  3. No utilizar colonias ni desodorantes que contengan alcohol antes ni durante la exposición al sol, ya que su uso podría provocar manchas en la piel. Si no podemos prescindir de ir perfumadas a la playa, podemos optar por fragancias sin alcohol. Muchas de las grandes marcas de perfumería elaboran específicamente para el verano sus mejores colonias y perfumes en ediciones especiales sin alcohol y con ingredientes hidratantes y refrescantes.