antibioticos efectividadCuando los antibióticos aparecieron, hace medio siglo, los médicos predijeron el fin de las epidemias. Desde entonces han salvado millones de vidas, pero ahora están perdiendo la batalla contra infecciones que antes combatían.

Algunos hospitales dieron la voz de alarma cuando anunciaron que, por primera vez, la vancomicina (un potente antibiótico) era incapaz de combatir el Staphylococcus aureus, bacteria responsable de muchas infecciones hospitalarias. Hasta entonces, la habían empleado para combatir cepas muy pertinaces de bacterias.

Ahora han comprobado que pierden efectividad día a día. ¿Qué ocurre? Todo lo contrario de lo que se creía en los años 40, cuando la aparición de los antibióticos proporcionó a los médicos un arma contra las infecciones. Su eficacia parecía tan enorme, que muchos predijeron el fin de las epidemias.

Mas de medio siglo después, muchas de aquellas enfermedades siguen estando presentes, y las bacterias que las provocan son más difíciles de combatir. ¿Por qué? El mal uso de los antibióticos (entre ellos la automedicación) ha acelerado la aparición de bacterias resistentes, que han aprendido a defenderse de los antibióticos.

Bacterias cada vez más fuertes

El proceso es el siguiente: cuando tomamos un antibiótico, o bien éste vence a la bacteria que provoca la infección, o bien evita que la bacteria se multiplique.

Los problemas surgen cuando algunas bacterias sobreviven al tratamiento. Porque luego, a medida que se reproducen, van cambiando su estructura celular para protegerse de futuros ataques. Así, la siguiente vez que empleemos ese antibiótico, puede que no funcione y necesitemos otro distinto.

Si has tomado muchos antibióticos -o no los has tomado debidamente-, tienes más probabilidades de ser portador de bacterias resistentes. También tienes mayor riesgo si tu sistema inmunitario se ha debilitado (por la edad, enfermedad, tratamientos) o si has estado hospitalizado durante mucho tiempo (los hospitales son el lugar preferido de los gérmenes resistentes).

La penicilina ya no cura algunas infecciones

En cualquier caso, el problema es serio. En algunos países, el 40% de todas las cepas de Streptococcus pneumoniae (causante de neumonías, meningitis y otitis) son resistentes a la penicilina total o parcialmente.

Algunas cepas de Enterococcus (que provocan infecciones del tracto urinario y las válvulas cardíacas) son hoy resistentes a todos los antibióticos aprobados. Y se teme que la Staphylococcus aureus (causante de septicemias, infecciones en articulaciones, cerebro, piel…) podría también hacerse resistente.

¿Qué ocurrirá en el futuro? De momento, se están investigando nuevos antibióticos, capaces de luchar contra las bacterias desde distintos frentes. Hay que utilizarlos tal y como los prescriba el médico y cuando sea necesario.