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ansiedad mujeresLa incidencia de la ansiedad en las mujeres duplica a la que se produce entre los hombres, y en el conjunto de la sociedad afecta al catorce por ciento de la población, aunque esta cifra va en aumento. Se justifica esa mayor incidencia en la población femenina en que la mujer “es más sentimental y más expresiva emocionalmente, además de más vulnerable”.

A ello se suma un componente “químico-hormonal”, al estar sujeta a ciclos como la menstruación, el embarazo o la menopausia; otro componente “social”, por la doble jornada que soporta a veces dentro y fuera de su casa, y un último componente “psicológico”, al adoptar una posición secundaria respecto a otras personas en algunos ámbitos.

Las prisas o la competitividad que impone la sociedad actual contribuyen a ese incremento de la ansiedad, no pudiendo considerarse este como un trastorno de lujo, que se da en los países que han superado sus necesidades mínimas.

“No lo tengo claro, y estoy convencida de que en la Edad Media también existía la ansiedad”. En la actualidad se da en niños, en hombres y en mujeres, y más en jóvenes que en viejos, porque es raro que aparezca por primera vez a los 50 años.

En las estadísticas sobre este trastorno emocional hay una parte diagnosticada y otra que no lo está, además hay que tener en cuenta que la fobia social se está extendiendo. Sobre la ansiedad en los niños tenemos como ejemplo la producida ante los exámenes, que les hace rendir mal por eso, y que en algunos casos puede deberse a razones genéticas o hereditarias o tiene una base educacional, por un exceso de competitividad o de perfeccionismo.

Otra actitud que puede generar este problema es la de los padres hiperprotectores, puesto que generan una sensación de miedo en los niños, cuando lo aconsejable es ayudarles a desarrollar su capacidad de desafío y de adaptación.