Enfermedades

Anorexia y bulimia: causas, síntomas y tratamientos

anorexia y bulimiaClaudia recuerda las fuertes crisis de debilidad y desnutrición que sufrió cuando apenas contaba con 18 años. Desde su adolescencia empezó a sentir una angustia y desasosiego inesperados cuando comía. Se sentía gorda sin estarlo. Para bajar de peso se sometía a dietas extremas y en ocasiones pasaba largos períodos de ayuno.

En vano su familia trataba de convencerla de que su apariencia, lejos de ser atractiva, se semejaba a la de un cadáver. Claudia llegó a pesar menos de cuarenta y cinco kilos y aún así sentía que debía adelgazar más.

Sus obsesiones alimenticias la llevaron a la cama de un hospital. Ahí, los médicos le diagnosticaron anorexia y la sometieron a una terapia intensa para tratar su delgadez y anemia crónica. Al cabo de varios meses, la paciente tomó conciencia de sus miedos, soledad y estrés y así se inició su proceso de recuperación.

Anorexia nerviosa significa literalmente pérdida de apetito, aunque ése no es su significado real. Una persona con anorexia está hambrienta, pero lo niega debido a un miedo irracional de tener sobrepeso.

Las personas que padecen esa enfermedad se mantienen ellas mismas en un estado cercano a la inanición. Se preocupan excesivamente por lo que comen, se ejercitan compulsivamente y, en el caso de mujeres, a menudo sufren la interrupción de sus períodos menstruales.

Otro desorden alimenticio sumamente común es la bulimia que, al igual que la anorexia, se caracteriza por una obsesión del paciente por mantenerse delgado. A diferencia de los anoréxicos, los bulímicos consumen grandes cantidades de comida en un período corto de tiempo. Están conscientes de que comen excesivamente y sin control, pero no pueden evitarlo.

Generalmente, se sienten deprimidos y culpables después de comer en exceso.

Para remediar esos sentimientos, los enfermos que padecen bulimia se purgan con laxantes o diuréticos, consumen píldoras de dieta, se provocan el vómito o practican ayunos prolongados.

Los doctores que tratan los desórdenes alimenticios han encontrado un aumento de casos de anorexia y bulimia en años recientes. Al igual que otras enfermedades adictivas, los desórdenes alimenticios producen daños físicos, emocionales y espirituales. En consecuencia, los familiares de quienes sufren estos males resultan también afectados por las crisis de los enfermos, que hasta pueden llevarlos a la muerte.

Estos desórdenes se presentan tanto en hombres como en mujeres. Sin embargo, existe una marcada incidencia en el sexo femenino, principalmente entre adolescentes y mujeres jóvenes.

A pesar del incremento en los desórdenes alimenticios, existen pocos programas encaminados a su tratamiento. Muchas jóvenes los padecen, pero no saben por qué se sienten de esa manera y creen que es normal querer bajar de peso a costa de su salud.

Causas y síntomas de la anorexia y la bulimia

Son de muy diversa índole las causas que intervienen en el desarrollo de ese tipo de enfermedades. Entre los factores biológicos destacan la insuficiencia de una sustancia llamada norepinefrina en el líquido cefalorraquídeo, o la disminución de una proteína conocida como leptina.

Psicológicamente, los pacientes que padecen cualquier tipo de desorden alimenticio tienden a ser perfeccionistas. Sienten coraje porque piensan que no alcanzan sus metas de bajar de peso. Dado que buscan la aprobación de los demás y temen la crítica, no saben cómo expresar su ira de una manera saludable. Resuelven este problema mediante comidas excesivas o la inanición.

Dentro de la familia, tienden a sentirse abandonados, solos, menospreciados. Generalmente pertenecen a núcleos que tienden a ser sobreprotectores, rígidos o poco efectivos para resolver conflictos.

Los factores sociales son determinantes en el desarrollo de ese tipo males. Los mensajes de la televisión, el cine, las revistas y otros medios, muestran las ventajas de estar delgado. En general, la sociedad actual exhorta a tener una figura esbelta, sobre todo para las mujeres.

Tratamientos de la anorexia y la bulimia

Generalmente, los tratamientos para la anorexia y bulimia son excesivamente caros. Los pacientes requieren de medicinas, terapia y en casos extremos la hospitalización.

Estas enfermedades no reciben la atención y difusión de otros males. Sólo un número reducido de programas escolares combate la anorexia y la bulimia.