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anemia fetal dopplerExpertos demostraron la efectividad para medir la velocidad de circulación de la sangre, lo que permite advertir una serie de problemas en el desarrollo del menor, especialmente la anemia fetal. Se basa en la utilización de ecografías en colores.

Entre uno y dos fetos de cada mil embarazos tienen riesgo de sufrir una deficiencia de oxígeno en la sangre, enfermedad que se conoce como anemia fetal. Estos pequeños requieren con urgencia de una transfusión sanguínea, pues de lo contrario tienen altas posibilidades de morir.

La anemia en un feto es un cuadro muy grave. Si los glóbulos rojos presentes en la sangre disminuyen demasiado, se puede producir daño cerebral e incluso la muerte.

Sin embargo, el método que se utiliza habitualmente para diagnosticar la enfermedad es bastante peligroso para el pequeño, pues si no se hace de manera cuidadosa puede acabar con su vida.

Se trata de un examen invasivo, en el que se saca una muestra de sangre desde el cordón umbilical. Para beneficio de estos pequeños y alivio de sus madres, un equipo de científicos de la Universidad de Yale, han descubierno una nueva forma menos invasiva para detectar esta enfermedad.

En qué consiste la ecografía Doppler

En más del 70 por ciento de los casos, los fetos examinados no tienen anemia fetal, por lo que no es necesario correr el riego. En cambio, con la técnica Doppler se selecciona sólo a las mujeres con mayor riesgo.

Se basa en el uso de un aparato de ultrasonido llamado Doppler, que se emplea desde hace 10 años para el estudio del crecimiento de la placenta y el diagnóstico de algunas malformaciones, pero que ahora se acaba de ampliar para la detección de este mal.

El Doppler no es más que una máquina de ecografía, pero en colores. Lo que los médicos de Yale demostraron es que permite medir la velocidad de circulación de la sangre del bebé dentro de la arteria cerebral media.

Si el feto es anémico, su sangre es casi pura agua y los glóbulos rojos transitan más rápido por ella, lo que se aprecia en las ecografías en colores.

La ventaja de esta técnica es que sólo cuando el resultado de esta prueba confirma como positiva la anemia fetal, se opta por sacarle sangre al bebé. De esta forma, se evita hacer el examen a bebés que no lo necesitan.

El hecho de que un feto sufra anemia se debe a que la madre presenta un grupo sanguíneo RH negativo y bebé positivo. Además, la mujer tiene que estar sensibilizada, es decir, poseer anticuerpos que destruyan los glóbulos rojos de su hijo. Todas las mujeres con grupo sanguíneo negativo deben pasar por un examen de rutina cuando quedan embarazadas. Si éste sale positivo, hay que seguir adelante con los demás tests, pues hay grandes posibilidades de que el bebé tenga la enfermedad.