Compartir

efectos secundarios amniocentesisUna mujer que se queda embarazada con más de 35 años tiene una serie de riesgos a lo largo de su gestación. Uno de los problemas que puede padecer es que el feto desarrolle Síndrome de Down, una malformación genética. Para detectar este trastorno, se suele hacer un análisis de sangre para conocer el riesgo y, posteriormente, una amniocentesis en las mujeres con mayor probabilidad de desarrollarlo.

Los avances médicos permiten hoy lo que hace unos años era imposible. La decisión de continuar con un embarazo se basa, actualmente, en una serie de pruebas que detectan posibles malformaciones en el feto. Aunque, estos problemas no influyen a veces en la continuidad de la gestación.

Para detectar el Síndrome de Down, por ejemplo, los médicos someten a la embarazada a un análisis de sangre en la semana 16, aproximadamente. Si la prueba detecta que la mujer tiene menos de una posibilidad entre 190 de tener un hijo con este síndrome, los expertos le aconsejan que se someta a una amniocentesis.

La amniocentesis consiste en insertar una aguja en el vientre de la embarazada para conseguir una pequeña muestra del líquido amniótico que envuelve al feto. Por eso, conlleva un cierto riesgo de aborto.

Los Posibles Efectos Secundarios de la Amniocentesis

La realización de esta prueba puede tener algunos riesgos o efectos secundanrios, entre los que destacan:

  • Rotura de la bolsa amniótica.
  • Inicio de las contracciones con antelación.
  • Aborto en el peor de los casos. Aunque la probabilidad de que esto sucede es reducida, por debajo del 1%. Se suele pensar que el riesgo es mayor, sin embargo esto no es del todo cierto, ya que hay quien achaca a esta pruebas abortos que hubiesen sucedido de cualquier forma.

Se recomienda descanso total de al menos dos días tras la realización de la amniocentesis para evitar algunos de estos efectos secundarios.

¿Quienes se somenten a una amniocentesis?

Para descubrir qué tipo de mujeres eran más proclives a someterse a una amniocentesis, se realizó una investigación con 6.000 mujeres del sur de California (Estados Unidos). Estas embarazadas habían sido citadas para una consulta tras descubrir un cierto riesgo de Síndrome de Down.

Los expertos descubrieron que “las mujeres de más edad están más dispuestas a someterse a una amniocentesis, posiblemente debido a que presentan mayor riesgo. Las jóvenes se suelen sorprender por el riesgo y están más concienciadas sobre la posibilidad de aborto”, señala el doctor Alan Donnenfeld, director médico de Genzyme Genetics, patrocinador del estudio.

Las mujeres que ya habían sufrido un aborto y las primerizas también eran más proclives a realizarse la prueba amniótica.

Otro factor importante para esta decisión era la raza o etnia. El 56% de las mujeres caucasianas con alto riesgo de Síndrome de Down decidió someterse a la amniocentesis, al igual que el 58% de las afroamericanas y el 75% de las judías. Sin embargo, la mayoría de las hispanas era reticente ante el test.