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alimentos importantesNo están todos los que son, pero sí buena parte de ellos. Muchos de los alimentos que descansan tranquilamente en la despensa esconden tesoros que le ayudarán a sentirse y verse mejor. Descubra los secretos de estos importantes alimentos.

El Té

Conocido como uno de los grandes tesoros de China, el té se utilizaba originariamente con fines medicinales. De hecho, sus propiedades «anti-edad» se descubrieron hace miles de años. El té verde, elaborado con las hojas de un arbusto perteneciente a la familia de las camelias, posee numerosas cualidades curativas. Sus atributos como bebida refrescante, diurética, relajante, desintoxicante y equilibradora se conocen en todo el mundo y son muchos los médicos que coinciden en afirmar que debería formar parte de una dieta sana. Sobre todo, en el caso de los fumadores ya que, al parecer, su acción protectora supera la del beta-caroteno y la de las vitaminas E y C.

En cosmética se utiliza en gran diversidad de productos: se pude hallar en perfumes o bolsas desfatigantes para el baño, con altas propiedades calmantes, en cremas antioxidantes, en toallitas desmaquillantes para las pieles mixtas o en exfoliantes.

El Café

Muy popular, esta importante bebida ayuda a mantener la atención, combatir el sueño y prolongar la capacidad de alerta. Su aroma y sabor dependen, entre otras cosas, de la cafeína -una de las sustancias que contiene-, que estimula el sistema nervioso, facilita la digestión, dilata las vías respiratorias de los pulmones y tiene un ligero efecto diurético que favorece la eliminación de toxinas a través del riñón. A pesar de todos estos beneficios, el café hay que tomarlo con moderación ya que el citado componente, en dosis altas, puede provocar adicción.

Por otra parte, debido a su poder de penetración y de reacción del metabolismo de las grasas, la cafeína es el denominador común de casi todas las cremas adelgazantes. Esta sustancia apareció por primera vez en el año 1978 en un preparado de este tipo, Elancyl, y desde entonces no ha dejado de utilizarse, variando su nivel de concentración -que va del 1 al 5 por ciento-, según los resultados que se deseen. También se utiliza en cremas para la cara ya que relanza los mecanismos de hidratación de la piel desde dentro.

Aceite de oliva

Desde el punto de vista de la salud, el «rey de los aceites» posee múltiples virtudes: actúa como purificador del hígado; ayuda a reducir las tasas de «colesterol malo» -potenciando el «bueno»-, por lo que se considera que previene las enfermedades cardiovasculares; disminuye la incidencia de ateroesclerosis; activa la secreción biliar; por su riqueza en calcio influye en el crecimiento y solidez de los huesos, favorece el desarrollo del cerebro y del sistema nervioso periférico… Por si fuera poco, aporta cantidades apreciables de vitaminas A, D, E, y K.

Los beneficios del aceite de oliva sobre la piel están demostrados y cada vez está más de moda usarlo como ingrediente principal en diferentes productos cosméticos. Hoy en día se puede encontrar envuelto en cápsulas que se venden en farmacias y que ayudan a combatir la formación de radicales libres y a mantener la piel en buen estado, flexible o hidratada, o en diferentes productos cosméticos (labiales, faciales, corporales). También mejora diferentes procesos dermatológicos (acné, psoriasis…).

El vinagre

Es un gran aliado para solucionar problemas de salud de forma natural. El vinagre -mezclado con agua- ayuda a reducir la inflamación de las encías; a evitar los hematomas y el dolor tras un golpe sobre la piel sin herida (aplicando una gasa empapada en vinagre tres o cuatro veces al día); a calmar el hipo (una cucharada de vinagre tomada de golpe); a luchar contra las picaduras de mosquitos…

Además, el vinagre se utiliza desde hace miles de años como un complemento de belleza, para conseguir un cabello luminoso y sano. Usado regularmente, aumenta el brillo y deshace los nudos, ya que deja el pelo muy suave. Hay que aplicarlo diluido en agua tibia, en el último aclarado; se desenreda el cabello y se vuelve a enjuagar con agua templada.

La leche

Este importante alimentos contiene tres principios ricos inmediatos (hidratos de carbono, proteínas -de alto valor biológico- y grasas), vitaminas y minerales. Asimismo es rica en calcio, elemento indispensable para el desarrollo de los huesos y el mantenimiento de la estructura esquelética a lo largo de la vida.

Además, la leche hace maravillas en la piel ya que, al ser rica en proteínas, la deja muy suave y flexible. De ahí que los investigadores traten de explotar sus propiedades nutritivas para poder aplicarla directamente sobre la piel. Los laboratorios obtienen de ella las proteínas de suero (que potencian y estimulan la producción de colágeno reafirmante) y aplican sus enzimas como conservante natural de las fórmulas que previenen los posibles accesos de irritación cutánea.

Yogur

Contiene todas las virtudes de la leche, aunque los expertos dicen que es más saludable y fiable ya que, al hervir la leche y añadir las bacterias fermentables, se evita el crecimiento de cualquier germen nocivo. Se considera el aliado perfecto en caso de trastornos gastrointestinales, permite que las personas que no toleran la leche puedan asimilar la lactosa; su contenido vitamínico es bastante completo (especialmente en vitaminas A, B y D), destacando el ácido fólico (importantísimo en el embarazo); tiene efectos beneficiosos para la salud tanto a nivel preventivo como terapéutico y sus propiedades derivan de la riqueza de sus nutrientes, de las propiedades antimicrobianas y de su benéfica influencia sobre la flora intestinal y sobre el sistema inmunitario.

En cuanto a la cosmética, el yogur era el método, simple y arcaico, de Helena Rubinstein, que pronto descubrió que un intestino que funciona correctamente garantiza luminosidad y salud a la piel. La industria de las cremas ha redescubierto los extraordinarios beneficios del suero lácteo en el cutis y, en pequeñas cantidades, se incluye en cremas para la cara.

Miel

El origen de la miel es tan lejano que las abejas la producían mucho antes de que el hombre apareciera en la tierra. Como alimento recoge todo lo bueno de la naturaleza para ser asimilada por el organismo humano con gran facilidad. Su alto contenido en fructuosa la hace muy beneficiosa para el hígado, y es rica en potasio y fósforo, componentes que tienen un papel destacado en le metabolismo de los azúcares. También tiene hierro, magnesio, yodo y calcio. La miel se aconseja como fuente de energía para los niños, ancianos o deportistas y es recomendable para los estudiantes por su riqueza en fósforo. Sus propiedades ayudan a artríticos, hepáticos, estreñidos, hipertensos y personas con exceso de acidez.

Multivitaminada, es nutritiva y suavizante, ideal para cuidar el piel.

De los novecientos cosméticos y fórmulas medicinales que conocemos del Antiguo Egipto, quinientos incorporan como ingrediente básico la miel, un alimento rico en hierro, magnesio, yodo y calcio.