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agua piel bellezaEl agua se puede utilizar en beneficio de la belleza. Hay sencillos modos de empleo para lograrlo sin la necesidad de acudir a un balneario, y unos cuantos trucos para que este preciado líquido “huya” de la piel debido al fuerte sol.

El simple hecho de sumergirse en el agua del mar, la piscina o en la misma bañera de casa produce una agradable sensación de bienestar y ayuda a aliviar el estrés. Sin embargo, las aguas cosméticas que se venden en las farmacias en forma de difusor son muy prácticas y buenas aliadas del verano, ya que además de refrescar la piel la hidratan y tonifican suavemente. Son ricas en minerales y oligoelementos indispensables para el equilibrio epidérmico, cuyas partículas, en forma iónica penetran en la piel con facilidad.

Además, ayudan a calmar los pequeños enrojecimientos que se producen después de tomar el sol y pueden utilizarse también para pulverizar sobre las zonas recién depiladas. Si estos difusores se ponen en la nevera, el frío aumentará su acción descongestionante.

Asimismo cada noche, después de limpiar la piel, es conveniente utilizar agua tibia para aclarar la cara. Es la manera más segura de lograr que ningún resto del producto desmaquillante haya quedado sobre el cutis, sobre todo si es de tipo oleoso. Por norma general, si la limpieza de la piel ha sido correcta la noche anterior, a la mañana siguiente no será necesario volverla a limpiar.

Bastará con refrescar la cara con un poco de agua tibia-fresca; este gesto será suficiente para eliminar los restos de crema y toxinas que la piel ha desechado durante la noche como consecuencia de su mayor capacidad regenerativa y de limpieza. Para ayudar a que la piel se rehidrate y desintoxique, todavía se puede completar el tratamiento de belleza tomando en ayunas un gran vaso de agua.