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mal olor transpiraciónLa descomposición del sudor en forma de bacterias es la causa del mal olor. Lavarse a menudo y utilizar un producto que neutralice la transpiración es la solución.

Los desodorantes tradicionales refrescan y previenen la formación de olores pero nada puede hacer contra el sudor excesivo. Sin embargo, cada vez más gente quiere acabar con las antiestéticas manchas de humedad que la transpiración deja en la ropa.

Por eso, cada vez hay una mayor demanda de desodorantes antitranspirantes. Y es que la transpiración excesiva debida a una patología, por un alto nivel de calor, ansiedad o estrés, se convierte en un problema irresoluble para un desodorante normal.

Por qué se produce el mal olor

Al sudar se regula la temperatura del cuerpo. Las secreciones acuosas de la transpiración se evaporan en la piel y, así, se reduce la temperatura corporal. En reposo o haciendo ejercicio, la cantidad de transpiración varía de unas personas a otras.

El sudor no huele, pero al mezclarse con la flora bacteriana de la piel, se desencadena el mal olor. En las axilas, el terreno está abonado para que proliferen las bacterias: el grado de evaporación de las secreciones es bajo y la ventilación, escasa.

 Aliados del sudor

Mientras que en algunas personas el olor es fuerte y notorio, en otras, tanto hombres como mujeres, apenas existe y casi no tienen necesidad de usar desodorante; con el agua y el jabón diario se mantienen perfectamente limpios. Con el deporte ocurre lo mismo, ciertas personas huelen a fresco y otras, desgraciadamente, no.

En las axilas se encuentran dos tipos de glándulas sudoríparas: las ecrinas, que reaccionan por el calor y producen secreciones de agua; y las apocrinas, asociadas a la raíz del vello, que reaccionan ante estímulos emocionales y segregan grasa, lípidos y aminoácidos.