calor embarazoLas mujeres embarazadas que en los primeros meses se exponen a rayos de lámparas para bronceado de piel o que toman baños de calor seco y vapor (saunas) aparentemente aumentan los riesgos de dar a luz niños con diversas patologías neurológicas.

«Nuestros hallazgos revelan que las mujeres que se expusieron al calor, ya sea de lámparas, saunas o que padecieron de fiebres muy altas en su primer período de embarazo, incrementan las posibilidades de que sus hijos nazcan con defectos neurológicos», informó el doctor Aubrey Milunsky, de la Escuela de Medicina de la Universidad de Boston, en la revista The Journal of the American Medical Association.

Según el científico, el riesgo de tener un bebé con malformaciones en la columna vertebral o en el cerebro se elevaría casi tres veces si sus madres fueron sometidas a fuentes de calor intenso.

Aunque los investigadores dijeron que no podrían determinar cuánto exceso de calor provocaría los defectos en los recién nacidos, advirtieron que la relación que constataron en sus estudios entre la temperatura y las patologías neurológicas son suficientes como para alertar a las embarazadas a ser cuidadosas.

Los autores aplicaron el estudio a 22,754 mujeres que utilizaron mantas eléctricas, lámparas de bronceado o tomaron baños saunas durante el embarazo. También solicitaron informaciones sobre sus dietas y los medicamentos que consumieron.

En 5,566 mujeres que dijeron haberse expuesto a por lo menos una fuente de calor, se encontraron 49 casos de niños nacidos con defectos neurológicos.

Los resultados obtenidos demostraron que el riesgo de dar a luz un niño con malformaciones en el sistema nervioso aumentó en un 60% en estos casos.

En un análisis más amplio, los investigadores determinaron que el uso de mantas eléctricas sólo aumentó ligeramente las posibilidades de tener un bebé anormal, pero el empleo de lámparas de bronceado las elevó hasta 2.5 veces. La fiebre de 37.5 grados centígrados o más duplicó el riesgo.

«Nadie sabe aún cómo es que el calor interfiere en las células que tienen el cometido de completar la columna vertebral en los fetos», dijo Milunsky, «pero sabemos que en especies no humanas, como conejos, ratones, cerdos y pollos, el calor causa malformaciones de nacimiento». Milunsky anunció que su equipo de investigación planea realizar nuevos estudios para analizar más detenidamente la conexión entre el calor y las patologías neurológicas en los recién nacidos.